Mucho más que jamón y lomo
Cuando se habla de productos ibéricos, el jamón y el lomo ocupan siempre el primer plano. Y no es casualidad: son, posiblemente, los mayores manjares que da el cerdo, piezas nobles que concentran aroma, textura y una curación que roza la perfección. Sin embargo, la riqueza gastronómica del ibérico no termina ahí. Existen otros elaborados tradicionales que, aunque menos mediáticos, no se quedan cortos en calidad ni en sabor.
El tasajo, tanto de cabra como de cerdo, es un ejemplo claro. Se trata de carne seleccionada que se somete a un proceso de salazón y secado natural hasta perder humedad y concentrar su sabor. El de cabra ofrece un carácter más intenso y firme; el de cerdo resulta algo más suave, pero igualmente profundo y sabroso. La papada ibérica curada procede de la parte inferior del cuello del animal y destaca por su elevada infiltración grasa. Tras una curación lenta, desarrolla una textura sedosa y fundente, con un sabor persistente que sorprende a quienes la prueban por primera vez. Las costillas ibéricas curadas combinan carne magra y grasa infiltrada en proporción equilibrada. Adobadas con especias tradicionales y secadas lentamente, adquieren un perfil aromático marcado, ideal tanto para degustar en frío como para enriquecer recetas. La morcilla patatera es uno de los productos más singulares de nuestra tradición. Elaborada principalmente con patata cocida, grasa de cerdo y pimentón, ofrece una textura cremosa y un sabor suave, diferente al de otras morcillas más conocidas. El morcón ibérico, por su parte, se elabora con carne magra seleccionada, embutida en tripa gruesa y sometida a una curación pausada. Su sabor recuerda al chorizo, pero con mayor profundidad y estructura.
Todos estos productos, son una pequeña muestra demuestra que el cerdo ibérico es mucho más que sus piezas más famosas: es un universo completo de matices, técnica y tradición convertido en auténtico manjar. Mucho más que solo jamón y lomo
Tradición extremeña por excelencia
La matanza extremeña ha sido, durante generaciones, una de las actividades domésticas más completas y organizadas del medio rural. No solo aportaba alimento para todo el año, sino que implicaba una serie de procesos técnicos que hoy muchas personas desconocen. Aunque cada vez se realizan menos matanzas familiares, en varias localidades extremeñas se celebran matanzas públicas, con grandes afluencias de público curioso por conocer esta tradición ancestral, y que están destinadas a la juventud cómo se trabajaba el cerdo de forma tradicional y qué productos se obtenían de él.
Pero en una matanza tradicional, el día comienza con un desayuno contundente, normalmente unas migas acompañadas de café o aguardiente. No es un simple gesto gastronómico: es casi un ritual como forma de preparar al grupo para una jornada larga en la que se trabaja sin pausa. Tras el desayuno llega el sacrificio del cerdo, que siempre se ha realizado con respeto y siguiendo normas precisas para garantizar la higiene (veterinario) y el aprovechamiento óptimo del animal. Una vez sacrificado, se procede al escaldado y chamuscado, dos pasos fundamentales. El escaldado permite retirar el pelo con mayor facilidad, y el chamuscado elimina restos de ese pelo y aporta firmeza a la piel, es inconfundible ese olor a chamuscado. Una vez limpio por fuera se cuelga el animal y se abre para comenzar el despiece, que es probablemente la parte más técnica de toda la jornada. Aquí interviene el matarife o la persona con más experiencia, los matanceros y matanceras, que conocen perfectamente la anatomía del cerdo y saben separar cada pieza sin desperdicio.
Del despiece salen los cortes principales: lomos, costillas, panceta, paletillas, jamones, secreto, presa, pluma y otras piezas que hoy son muy valoradas en la gastronomía. También se separan las carnes destinadas a embutidos, que se pican y se aliñan con sal, ajo, orégano y pimentón de la Verac, con las que se elaboran las deliciosas mezclas que ser convertirán en chorizos, salchichones, morcillas o patateras. Cada embutido tiene su proporción exacta de carne y grasa, y su tiempo de curación, que puede variar según la humedad y el frío de cada casa.
A media mañana, mientras se avanza en el despiece, es habitual asar tocino fresco o panceta sobre brasas. Este pequeño descanso sirve para reponer fuerzas y continuar con el trabajo. Después se preparan las morcillas (o mondongo), que al estar eleboradas con la sangre del animal como ingrediente principal requieren cocción previa, y se embuten los chorizos y salchichones, que se colgarán en varales para su curación. La manteca se funde y se guarda para cocinar durante todo el año, y con los huesos se preparan caldos y cocidos. Uno de los productos más valorados es el lomo, que se macera con pimentón, ajo y sal, para que pase a colgarse para su curación (tan ansiada siempre, por cierto) Nuestros abuelos hacían esta curación en orzas cubiertas de aceite o manteca. También se elaboran cachuelas, asaduras y otras preparaciones que forman parte del recetario tradicional extremeño.
La matanza es, en esencia, un proceso de aprovechamiento total. No existe la idea de “sobrante”: cada parte del cerdo tiene un uso culinario o de conservación. Por eso se considera una de las prácticas más completas de la cultura rural. Las matanzas públicas que hoy se celebran en algunos pueblos cumplen una función pedagógica importante: mostrar que detrás de cada embutido, cada lomo y cada jamón hay un trabajo manual preciso, una técnica transmitida durante siglos y una forma de entender la alimentación basada en la autosuficiencia y el respeto por el producto. Aunque la tradición ya no es tan común en las casas, sigue siendo un símbolo de identidad extremeña. Y cada vez que se revive, aunque sea en un evento público, se recupera también una parte esencial de nuestra memoria gastronómica, pues no en vano es nuestra tradición extremeña por naturaleza.
Un año lleno de sabor y agradecimiento
A punto de cerrar un nuevo capítulo del calendario, en Sabores de Antes nos detenemos un momento para mirar hacia atrás. Y lo hacemos con esa mezcla de emoción y gratitud que solo se siente cuando un proyecto avanza gracias a la confianza de tantas personas.
Desde nuestra tienda online, siempre hemos querido mantener el espíritu de comercio cercano, ese trato que se respira en los negocios de toda la vida. Y, sinceramente, vosotros sois quienes lo habéis hecho posible. Cada pedido que nos habéis hecho este año, cada mensaje preguntando por un producto, cada recomendación entre familiares y amigos… todo eso ha construido algo más que una simple tienda en internet: ha creado una comunidad.
Y por eso hoy queremos deciros GRACIAS. Gracias por confiar en nuestros productos para llenar vuestras mesas, vuestras cestas de regalo, vuestros aperitivos de fin de semana y esos momentos que, aunque parezcan cotidianos, al final son los que más se recuerdan. Gracias por apostar por sabores auténticos, por valorar lo tradicional y lo artesanal, por elegir lo que os hace sentir “como cuando comíamos donde nuestros abuelos”.
Este año hemos vivido de todo: días de pedidos que nos llenaban de energía, búsquedas de productos para llevaros siempre lo mejor, temporadas en las que cierto artículo se agotaba antes de lo esperado, y otras en las que nos escribíais solo para contarnos que aquello que habíais comprado “estuvo espectacular”. Puede parecer un detalle sin importancia, pero cada mensaje así nos reafirma en lo que somos y en lo que queremos seguir siendo.
Aprovechamos este texto de agradecimiento para enviaros también un deseo sincero:
FELIZ NAVIDAD Y FELICES FIESTAS
Que estos días estén llenos de calma, de compañía, de salud, y de esa magia que aparece cuando la familia o los amigos se sientan juntos alrededor de una mesa. Y que, de alguna manera, algunos de nuestros productos estén ahí acompañando vuestros momentos especiales. En 2026 seguiremos trabajando para ofreceros lo que siempre hemos defendido: calidad, autenticidad y un trato cercano, aunque nos separen pantallas y kilómetros. Somos una tienda online, sí, pero con alma de tienda del pueblo. Y mientras vosotros sigáis ahí, seguiremos dando lo mejor de nosotros. Gracias por vuestra confianza y por hacer crecer este pequeño proyecto que, sin vosotros, no tendría sentido, y que ha convertido este año que pronto despediremos en un año de sabor y agradecimiento.
Sabores que no te pueden faltar esta Navidad
La Navidad es ese momento del año en el que todo sabe distinto. Las mesas se llenan de conversación, las copas se alzan y los sabores de siempre recuperan su sitio. En Sabores de Antes, creemos que hay productos que no deben faltar cuando se comparte mesa y amntel con familia y amigos: jamones ibéricos, lomos curados, chorizos, salchichones o nuestras inconfundibles morcillas patateras.
El jamón ibérico, ese tesoro de nuestra gastronomía que se reconoce por su etiqueta. Cada color cuenta una historia: el negro, reservado al 100% ibérico de bellota; el rojo, al ibérico de bellota cruzado; el verde, al cebo de campo; y el blanco, al cebo ibérico. En Sabores de Antes seleccionamos piezas con una curación óptima, donde la paciencia y el saber hacer se reflejan en cada loncha. Pero también damos un lugar muy especial al jamón fuera de norma, elaborado con el mismo mimo, sin etiquetas, pero con una calidad y un sabor que nada tienen que envidiar a los de denominación oficial. Su curación prolongada, su aroma profundo y su textura melosa lo convierten en una joya discreta, perfecta para quienes valoran lo auténtico.
A su lado, nuestros lomos curados completan la experiencia. Entre ellos destaca el lomo doblao, una de nuestras especialidades tradicionales más queridas y deliciosas. Se elabora de forma artesanal, con adobo tradicional y un secado lento que concentra el sabor. Su corte marmoleado y su aroma intenso hacen que cada bocado sea un viaje a los sabores de antes. No podemos olvidar los chorizos y salchichones ibéricos, embutidos que resumen la esencia de la dehesa extremeña. Con el punto justo de especias, carne seleccionada y curaciones lentas, son el acompañamiento ideal para un buen vino o para abrir el apetito antes del plato principal. Y, por supuesto, nuestras morcillas patateras, ese manjar humilde y delicioso que tanto nos conecta con la tradición y los recuerdos de la infancia.
Estas fiestas, no miremos al bolsillo. La Navidad se vive una vez al año, y compartir productos de calidad es también una forma de celebrar. En torno a una tabla de jamón, lomo y embutidos, la mesa se llena de sonrisas, recuerdos y cariño. Porque los verdaderos lujos no se compran: se comparten. Y en Sabores de Antes, te ayudamos a hacerlo con sabor y autenticidad.
El Cuchillo, tu mejor aliado parea disfrutar de los sabores de siempre
En la cocina, como en la vida, hay herramientas que marcan la diferencia. Entre todas, el cuchillo ocupa un lugar especial. Puede parecer un simple utensilio, pero quien ha intentado cortar un jamón con una hoja sin filo o trocear un buen queso con un cuchillo cualquiera sabe que el resultado no tiene nada que ver. La precisión, la textura y hasta el sabor se resienten cuando el corte no es el adecuado. Un buen cuchillo no solo aporta exactitud, sino también seguridad y comodidad. Con un filo bien mantenido, el esfuerzo disminuye, el control aumenta y el trabajo se vuelve más placentero. En cambio, un cuchillo de mala calidad obliga a ejercer más presión, se desafila enseguida y convierte cualquier tarea en algo torpe e impreciso. Por eso, invertir en una buena cuchillería no es un capricho: es cuidar la experiencia y el resultado.
En nuestra tienda apostamos por la calidad y la tradición, y por eso trabajamos con ICEL, una firma portuguesa con décadas de experiencia en la fabricación de cuchillos profesionales. Desde sus inicios como taller artesanal en la década de los cuarenta, ICEL ha sabido mantener el equilibrio entre la herencia del buen acero y la innovación técnica. Sus cuchillos son conocidos por su resistencia, su durabilidad y un afilado preciso que se mantiene uso tras uso. ICEL fabrica cuchillos especializados para cada tarea: jamoneros con hoja larga y flexible que permiten cortes finos y uniformes, cuchillos para queso con diseño ergonómico que evitan que la pasta se adhiera, y una amplia gama de cuchillos de cocina adaptados tanto a profesionales como a aficionados exigentes. Todos comparten el mismo espíritu: materiales de primera calidad, mangos cómodos y seguros, y un proceso de fabricación cuidadoso que garantiza un rendimiento constante. Cuidar un cuchillo de calidad también es sencillo: basta con mantenerlo afilado, evitar superficies duras al cortar, lavarlo a mano y secarlo al momento. Bien tratado, un buen cuchillo puede durar toda la vida. Porque disfrutar de los sabores de antes no solo depende de los ingredientes, sino también de las manos y las herramientas que los preparan. Un corte preciso, limpio y sin esfuerzo preserva el sabor auténtico. Por eso, en Sabores de Antes creemos que tener un buen cuchillo no es un lujo, sino una necesidad. Y los de ICEL son, sin duda, una apuesta segura.
Un auténtico sabor extremeño en una loncha
En Sabores de Antes buscamos rescatar el verdadero espíritu de los sabores de siempre, ofreciéndote una cuidada selección de loncheados en bandeja que combinan la comodidad moderna con la riqueza artesanal de Extremadura. Ideal para esos momentos en que deseas degustar productos de calidad sin renunciar al sabor tradicional.
Empezamos con la Bandeja Chorizo Cular Ibérico Especial 100 % Bellota, loncheada y presentada envasada al vacío, libre de gluten y lactosa. Un embutido puro y natural que conserva el auténtico carácter del cerdo ibérico de bellota.
También está disponible la Bandeja Chorizo Premium Ibérico Bellota con Piezas Nobles, elaborada exclusivamente con cortes nobles como lagarto, secreto, presa, lomo, cabecero, tapilla y magro ibérico; en cada loncha se aprecia el cuidado en la selección y el respeto por la tradición gastronómica.
Para los amantes del sabor intenso y sofisticado, incluimos además la Bandeja Morcón Ibérico Bellota Serie H, una opción más atrevida y con personalidad propia.
Y para quienes buscan el sabor más puro del cerdo ibérico, no puede faltar la Bandeja Lomo Ibérico Malla Sabor de Antaño, con aromas delicados y esa textura jugosa que solo un proceso artesanal puede ofrecer.
Como joya entre los loncheados, ofrecemos el Blister de Jamón Brida Negra loncheado a cuchillo, en presentación de 150 g; una muestra exquisita de jamón ibérico curado desde el año 2020.
¿Por qué elegir nuestras bandejas loncheadas?
- Calidad artesanal y natural: todos nuestros productos son elaborados con ingredientes naturales, libres de aditivos, sin gluten ni lactosa en muchos casos, respetando las recetas tradicionales de la región.
- Practicidad sin renunciar al sabor: las bandejas loncheadas permiten disfrutar de sabores auténticos de forma rápida y cómoda, perfectas para tapas, bocadillos o aperitivos.
- Variedad para diferentes gustos: desde el potente chorizo de bellota hasta el elegante jamón curado, pasando por productos selectos como morcón o lomo, hay loncheados para todos los paladares.
- Origen garantizado: cada producto refleja la calidad extremeña de origen, con recetas ancestrales elaboradas por expertos.
- Sin necesidad de comprar piezas enteras: este formato te permite saborear los mejores productos ibéricos sin tener que adquirir una pieza completa, con la comodidad añadida de tenerlos ya listos para disfrutar.
Con estas bandejas, mantenemos viva la esencia de Extremadura en cada loncha: tradición, calidad y comodidad se dan la mano en tu paladar. El auténtico sabor extremeño en cada loncha.
Un Jamonero perfecto para ti
Tras más de un año de pruebas con distintos modelos de jamonero, en Sabores de Antes hemos incorporado por fin un jamonero profesional que responde a las exigencias de nuestros clientes (y también a las nuestras). Se trata del modelo basculante y giratorio de acero inoxidable de la firma extremeña Flores Cortés. Toni lo ha testado personalmente y, después de comparar varios prototipos, lo ha elegido por su robustez, ergonomía y excelente relación calidad‑precio. Su precio de lanzamiento es de 172 € con envío incluido, una tarifa especial de fábrica que lo convierte en una inversión para toda la vida.
El cuerpo íntegro en acero inoxidable alimentario, facilita una limpieza rápida y evita la transferencia de olores o sabores. Su peso, 7,25 kg, aporta la estabilidad necesaria para trabajar con seguridad incluso en entornos de gran rotación. Incorpora un sistema basculante tipo balancín, que permite ajustar el ángulo del jamón de forma cómoda mediante una palanca, y una cabeza giratoria de 360° que posibilita dar la vuelta a la pieza sin retirarla del soporte. Además, el carro deslizable en la punta facilita adaptar el pincho al tamaño de cada jamón o paleta, mientras que los tacos de silicona antideslizantes en la base garantizan un agarre firme sobre cualquier superficie. Sus dimensiones (570 × 250 × 35 mm) lo hacen apto tanto para mostradores de tienda como para cocinas domésticas.
Invertir en un jamonero de este nivel significa cortar con precisión, reducir mermas y prolongar la vida útil del cuchillo al trabajar siempre con la pieza bien sujeta. Frente a soportes baratos que se oxidan o envejecen en pocos años, el acero inoxidable mantiene su aspecto y funcionalidad intactos con un mantenimiento mínimo. Por 172 € (transporte incluido a la España Peninsular), nuestros clientes obtienen una herramienta pensada para décadas de servicio intensivo, avalada por una firma extremeña veterana y seleccionada tras un meticuloso proceso de pruebas. Si buscas un jamonero que esté a la altura de los mejores jamones ibéricos, este modelo es, sencillamente, la opción definitiva, este jamonero es perfecto para ti.
Bocadillos rápidos con loncheados de calidad
Cuando el buen tiempo te invita a salir, nada mejor que un bocadillo rápido, sabroso y fácil de preparar para disfrutar en la piscina, la playa o cualquier lugar al aire libre. En Sabores de Antes sabemos lo importante que es contar con productos prácticos que mantengan el sabor auténtico de siempre, por eso te ofrecemos una amplia variedad de embutidos loncheados que harán de tu bocadillo una experiencia deliciosa y sin complicaciones.
Nuestros productos loncheados provienen de los mejores jamones y embutidos extremeños, elaborados siguiendo recetas tradicionales, para que puedas disfrutar del sabor casero que tanto te gusta, pero con la comodidad de un formato listo para usar. Ya no tendrás que preocuparte por cortar, simplemente abre el paquete y monta tu bocadillo en segundos. Ideal para esos momentos en que quieres comer bien sin perder tiempo.
Además, el formato loncheado tiene otra gran ventaja: te permite probar distintas variedades de embutidos de máxima calidad sin necesidad de comprar una pieza entera. Con nuestros loncheados puedes probar porciones pequeñas y económicas, para encontrar tu favorito sin riesgos ni desperdicios.
Nuestra selección incluye productos clásicos como jamón, chorizo, salchichón o lomo, todos ellos loncheados con cuidado para que cada bocado sea perfecto. Son ideales para llevar a cualquier lugar y preparar un tentempié rápido y nutritivo que te recargue de energía.
Además, si tienes invitados o quieres preparar una merienda especial, nuestros embutidos loncheados son un recurso práctico y versátil que siempre funciona. Puedes combinarlos con un buen pan, queso, tomate, aceite de oliva virgen extra o cualquier acompañante que te guste para crear bocadillos únicos con el sello de Sabores de Antes.
En definitiva, si buscas calidad, sabor y practicidad en un solo producto, nuestros embutidos loncheados son la mejor elección. Perfectos para esos momentos informales en los que quieres disfrutar sin complicarte, y para quienes desean probar nuevos sabores sin comprometerse con una pieza completa. Te invitamos a descubrir nuestra gama de loncheados y a disfrutar de los auténticos sabores de antes en cada bocadillo.
Descubre la nueva Línea de Frio de Sabores de Antes
En Sabores de Antes, nos complace presentar nuestra nueva Línea de Frío, una selección de productos que combinan la tradición culinaria con la comodidad de la conservación en frío. Esta gama está diseñada para aquellos que desean disfrutar de sabores auténticos sin renunciar a la practicidad.
Morcilla Patatera Ibérica con Miel: Una delicadeza que fusiona la intensidad de la morcilla patatera ibérica con el dulzor natural de la miel. Elaborada artesanalmente, esta morcilla ofrece una textura suave y un sabor equilibrado, ideal para tapas o como ingrediente estrella en tus platos.
Morros de Cerdo Asados: Nuestros morros de cerdo asados son una muestra de la cocina tradicional, preparados con esmero para conservar su jugosidad y sabor característico. Perfectos para ser disfrutados solos o como parte de guisos y estofados, aportando un toque especial a cada receta.
Morcilla Negra Artesanal: La morcilla negra de nuestra línea está elaborada siguiendo métodos tradicionales, garantizando un producto de alta calidad. Su sabor profundo y especiado la convierte en una opción versátil, ya sea para acompañar legumbres o como protagonista en una tabla de embutidos.
Orejas y Rabos de Cerdo: Clásicos de la cocina tradicional extremeña, nuestras orejas y rabos de cerdo están listos para preparar y disfrutar. Ideales para guisos, tapas o incluso a la parrilla, conservando su textura y sabor auténtico.
Morcilla Patatera para Untar y con Queso de Oveja: Ofrecemos también la deliciosa morcilla patatera para untar, perfecta para disfrutar en tostadas o como aperitivo. Además, nuestra versión con queso de oveja añade un toque cremoso y sabroso que encantará a todos.
En Sabores de Antes, priorizamos la calidad y la autenticidad. Cada producto de nuestra Línea de Frío es seleccionado cuidadosamente, asegurando que mantenga sus propiedades y sabor desde la producción hasta su mesa. Además, muchos de nuestros productos son aptos para dietas sin gluten y sin lactosa, adaptándose a diversas necesidades alimentarias.
Descubre cómo la tradición y la innovación se unen en nuestra nueva Línea de Frío, llevando a tu mesa los sabores de siempre con la calidad de hoy.
Un Queso gourmet para lo amantes del buen Queso Manchego
En el corazón de La Mancha, nace una joya gastronómica que encarna siglos de tradición: el queso manchego añejo “Media Luna”. Este queso, elaborado con leche cruda de oveja manchega, es el resultado de un meticuloso proceso artesanal que culmina en un sabor profundo y una textura inigualable, siendo un símbolo de la identidad del afamado queso manchego. El Media Luna combina técnicas tradicionales con una maduración de más de nueve meses, lo que le confiere su carácter distintivo y su sabor intenso.
Y es que este queso tiene unas características que lo convierten en un auténtico manjar de dioses:
– Leche cruda de oveja negra manchega: Proporciona un perfil de sabor complejo y auténtico, con notas que evocan la tierra y el pasto de la región.
– Textura firme y compacta: Ideal para cortar en finas lonchas que se deshacen en el paladar, liberando su riqueza aromática.
– Sabor intenso y persistente: Una combinación equilibrada de matices salados y ligeramente picantes que deleitan los sentidos.
Además, nuestro queso Media Luna no solo conquista paladares, sino también premios. Ha sido galardonado con la Medalla de Plata en los World Cheese Awards 2024, destacando entre los mejores quesos del mundo por su calidad y sabor excepcionales.
Degustar el queso manchego añejo “Media Luna” es embarcarse en un viaje sensorial que conecta con la esencia de La Mancha. Cada bocado es una invitación a descubrir la pasión y el cuidado con los que se elabora este manjar, convirtiéndolo en una experiencia culinaria inolvidable. En SABORES DE ANTES, nos enorgullece ofrecer siempre productos de una calidad superior, Y el queso manchego añejo Media Luna es una muestra de ello, una delicia que espera ser descubierta por quienes aprecian la calidad y la tradición en su máxima expresión., en definitiva un queso gourmet para los amantes del queso manchego.

